Casa de campo en Nueva Zelanda

Cuando se organiza un viaje, sobretodo a un lugar tan lejano y desconocido, tantas veces, uno se imagina como serà la gente, la casa etc. Pero cuando lo ve por primera vez y la realidad supera la imaginacion, la sensacion que se prueba es indescriptible, es casi como sentirse en un suenio. Imaginar un cottage inglese del 1800 mantenido en modo perfecto, construido en madera de color blanco, ventanas y puertas con vidrios en todas las paredes externas, dandonos una visual de 360 grados del jardin circurdante, cada habitacion o stanza nel arredo mantiene il suo style propio, pero la nuestra preferida es la sala relax de lectura es exagonal enteramente en vidrio con una vista de la huerta biologica, la otra parte encantadora es la galeria en madera con diferentes sillones para disfrutar de otra punto de vista del parque de arboles centenarios, tan altos y grandes que nos hacen sentir pequenios, pajaros conocidos y desconocidos con cantos diferentes, liebres o pequenios conejos libres que al alba corren en todas direcciones, no puede faltar un puente que une il pequenio riachuelo con la colina mas alta de la propiedad desde donde se puede ver el mar en la lejania. La cosa que mas me conmovio fue verlos ahi tres arboles inmensos casi sobre el techo de la baja casa blanca… con su perfume embriagandolo todo… el paraiso!!! Si asi lo llaman en argentina, cubiertos de flores, casi sin hojas de tantas flores color lila palido y rosado, mi infancia la pase jugando bajo esos arboles que ahora ya casi no existen … los colonizadores del 1800 los plantaron y quizas ellos tambien pensaron en que ese arbol representaba el paraiso que fueron a buscar en el nuevo mundo.

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